sábado, 18 de marzo de 2017

El hotel de cinco estrellas de Gijón creará 42 empleos

Abrirá sus puertas este verano con una oferta de 35 habitaciones que sumarán 80 plazas más en la ciudad El establecimiento, que cumple una... thumbnail 1 summary


Abrirá sus puertas este verano con una oferta de 35 habitaciones que sumarán 80 plazas más en la ciudad

El establecimiento, que cumple una aspiración municipal, ocupará el edificio número 7 de la calle Domínguez Gil, esquina con la Merced


El edificio en cuya planta baja se situaba el popular chigre El Molinucu abrirá sus puertas este verano como el primer hotel de cinco estrellas de Gijón y lo hará con una oferta inicial de 42 empleos, 27 para desempeñar labores del hotel y otros 15 para poner en marcha la nueva cafetería. Este nuevo establecimiento ocupará el inmueble situado en el número 7 de la calle Domínguez Gil, esquina con la Merced, y ofertará 35 habitaciones dobles y suites -en un total de 1.400 metros cuadrados repartidos en sótano, planta baja y cuatro pisos más el bajocubierta de nueva creación- que sumarán 80 plazas a la oferta local.

La rehabilitación del edificio, incluido en el catálogo urbanístico con una protección parcial por ser «emblemático para la ciudad», ha supuesto una inversión de unos 2,5 millones de euros y permitirá su apertura este verano, con la ciudad en pleno apogeo turístico.

Las expectativas son máximas para este nuevo establecimiento, llamado a ser el exponente de la oferta hotelera local. «Creemos que Gijón, por su situación geográfica, su proximidad al mar y por ser un referente turístico en el norte de España merece tener un hotel de esta categoría», explica el empresario y promotor, Tino Álvarez, quien gestiona desde hace más de una década La Aldea Soñada del Angliru, en Riosa, y desde hace tres años El Palacete Soñado del Aramo, en Morcín.

Se cumple así la vieja aspiración de los últimos gobiernos municipales. La de dotar a Gijón de un 'cinco estrellas', acorde a las nuevas tendencias y mercados, para poner a Gijón a la altura de poblaciones como Oviedo o Avilés. También figura en la lista Villaviciosa con el Bal, de Quintes. Desde la época de Paz Fernández Felgueroso en la Alcaldía se llevaron a cabo varios intentos frustrados de poner en marcha un equipamiento hotelero de referencia en Gijón. El último fue el de la compañía AC Hotels by Marriott, con Antonio Catalán al frente. Iba a instalarse en la Universidad Laboral, pero la crisis obligó a frenar esta iniciativa pese a los «millones invertidos», tal y como valoró el empresario hace unos meses, cuando hizo pública su retirada. Tampoco llegaron a fructificar los otros proyectados en los terrenos del plan de vías y en la antigua Casa de Ejercicios de El Bibio. Sigue en 'stand by' también el proyecto de NH para hacer lo propio en la antigua sede de la Autoridad Portuaria. Ahora parece que no hay marcha atrás. Tras presentar el proyecto en el Ayuntamiento y registrar la petición de cinco estrellas en el Principado, la rehabilitación da forma al edificio.


Cafetería singular

Uno de los secretos mejor guardados del proyecto es el diseño de la cafetería. «Será algo distinto», resumen, intuyendo que se convertirá un foco de atracción de clientes independiente del resto del complejo. El hotel ofrecerá suites y habitaciones, individuales y dobles, con salón -tendrán una superficie mínima de 17 metros cuadrados, las dobles, y 10, las 'singles'-, climatización en todas ellas, instalación telefónica hasta en los cuartos de baño y plazas de estacionamiento garantizadas para al menos el 25% de sus clientes. Las calidades del mobiliario y la lencería así como el equipamiento tecnológico y el resto de servicios será de máximo lujo y confort, como corresponde a su categoría.

La apertura del establecimiento recuperará el ambiente que tradicionalmente tenía esa confluencia de calles. El edificio fue primero sede del restaurante La Farola, transformado en 1962 en el popular El Molinucu. En 1971 pasó a estar regentado por Manuel Fernández 'El Camioneta' y su mujer Amalia Regalado, quienes a finales de los noventa dejaron el negocio en manos de sus cuatro hijos. Aunque nació como casa de comidas y cenas, en sus últimos años de actividad fue foco de la movida juvenil durante los fines de semana.

En enero de 2016, tras más de medio siglo sirviendo al público como espacio de tertulia y lugar de encuentro y humor 'playu', cerró sus puertas. Este verano las volverá abrir reconvertido en el primer hotel de cinco estrellas de Gijón, una nueva etapa en la vida de este edificio singular que dejará huella también en la historia local.


Vía El Comercio